Y 22 días después, aquí estoy. Definitivamente, no está siendo un buen mes. Solo un mes: septiembre. Por lo que mi año nuevo se está viendo así como con telas de araña. Un poco nublado. Como cuando abres una ventana después de llevar demasiado tiempo sin hacerlo y dices: «Bueno… veremos cuánto polvo y bichos me encuentro». ¿Por qué? Pues yo qué sé. Hay veces que estás bien de todo. Sobre todo de salud, que al final es lo importante. Y, aun así, te sientes de una manera que ni siquiera sabes describir. Te faltan palabras. Porque empiezas a pens…
NO, TODAVÍA NO HE MUERTO. HE VUELTO. Después de unos meses… vuelvo. Sí, sigo viva. Aunque muchos ya empezaban a dudar de mi existencia. He desaparecido durante un tiempo, lo sé. Y vuelvo con cambios. Muchos . Muuuchos. Algunos buenos, otros ya veremos y otros que todavía están en esa categoría de “no tengo ni idea de cómo va a acabar esto”. Pero aquí estoy otra vez. Y quizá lo más apropiado es decir que volvemos para Año Nuevo. Y sí, los que me seguís desde hace tiempo ya sabéis que para mí —y para el 70% de la humanidad, aproximadamente— el A…
Vamos a ver… ¿qué es la edad? No, espera. Mejor aún. ¿Qué representa realmente la edad? Porque claro, todos decimos eso de “la edad es solo un número”, como si con una frase de taza de Mr. Wonderful ya estuviera resuelto el tema. Pero luego la sociedad te mira distinto dependiendo del número que pongas en el formulario. Curioso, ¿eh? Y es ahí donde empieza el conflicto. La edad no debería determinar tu valor… pero muchas veces lo determina. En el trabajo, en el amor, en cómo te hablan, incluso en cómo te miran cuando dices que quieres empezar …
Bueno… pues ahora sí que sí hemos aterrizado en esa época en la que todo se abre. La sangre se altera, la gente sonríe más (aunque no sepa muy bien por qué) y las terrazas se llenan como si repartieran bebidas gratis. Bienvenida, primavera. Y este año me he propuesto algo importante: arreglar mi patio. Sí, porque ya me he cansado de tenerlo desolado. Una pared blanca, un arriate olvidado… y dos tristes plantas que no terminan de morirse, pero tampoco de vivir. Vamos, que están en modo “sobrevivo por inercia” . Bueno… espera. He mentido. No…
Ayer no estuve. Y sin embargo, estuve más que nunca. Martes Santo. Luz verde. Primera vez. Un Cristo nuevo en mi pueblo… y yo, pegada a una pantalla como quien espera noticias importantes. Fotos, vídeos, videollamadas… lo que fuera. No me cansaba de mirarlo. Como si en cada imagen hubiera algo más que una talla, más que arte, más que una procesión que por fin salía a la calle. Y esta mañana, lo mismo. Otra vez. Sin pausa. Qué bonito. Qué precioso. Qué… distinto. Crecí entre túnicas prestadas y emociones que no sabía nombrar. No fui hermana des…